Hazme el tiempo de acabar,
El favor que empezaste a hacerme,
El amor no está hecho,
Tampoco se hace solo:
Hace soledad,
Hace guerra,
Hace tanta sequía,
Que tu sudor me resultaría refrescante
Ansio que me llenes de ti,
Que derrames todo tu ser
Dentro de mí al amanecer, anochecer, oscurecer:
Da lo mismo, en la incertidumbre sombría;
A ver si en un solo aliento
Acaba el último suspiro en vida,
De esa pequeña puerta que cruzamos
Una muerte dulce,
Que no todos tienen la dicha de probar
Pocos bienaventurados en este mundo
Que pueden sentirse en lo más profundo;
De una bocanada de aire,
Llena del oxígeno compartido
El arte de un orgasmo,
Sarcasmo del amor
Y el padrino de la lujuria.
Te prometo que si me tocas
Los lunares que no se ven,
Hago que los cuentes,
No sería una injuria;
Sino una penuria
Si no haces lo que deberías:
A los lunares se les pregunta su historia,
Si no tienen memoria
Nosotros: damas y caballeros, tampoco.
Se hará la felicidad,
Aunque sea el tiempo poco,
No tengas piedad,
Hazme de tus manos
Con mis cabellos un cordel
Y ámame como si no fueras a amar más nunca,
Bésame como si supieras que tus labios caducarán,
Tómame como si el otoño amenazara
A las flores de primavera el otoño conocerán.
Cristela Moreno -García.
Leave a comment