Extraños como dos calles que se cruzan
Como tomar sopa con tenedores
Extraños como dos líneas tangentes
Tan próximas entre sí
Pero jamás se tocan,
Extraños como vientos monzones
En el trópico capricornio
Extraños como los que se han visto varias veces
Aunque no han hablado ni media sílaba,
Extraños como los que niegan
A madurar y crecer,
Tan Extraños que disfrutamos
Las mismas cosas del ayer
Los atardeceres con besos
Cargados de sed,
Tan extraños compartiendo las mismas aficiones
Compartiendo la misma cama,
El mismo aire que acaricia tus ronquidos,
Tan extraños que no nos volveremos a encontrar…
Cristela Moreno García.
Leave a comment