Madrugadas frías y sombrías
guardianas de secretos,
¡Benditas sean entre todos los mortales!
Madrugada bondadosa que me regalas sueños,
En los que estamos en una posada,
Cerca del río
Con tanta vegetación,
que podríamos comer bayas y Uchuvas,
Entonces eramos un matrimonio
Sin previo noviazgo,
Sin firmas ni papel,
Solo amantes que esperan la soledad,
Tomandome en el jardín,
O cerca del río
Haciéndome gemir bajo las manos traviesas,
Jugando bajo en agua,
Y si nos ven
Si nos capturan en pleno deseo,
Diremos que buscamos coleópteros u opiliones,
Al fondo de mis intestinos las opiniones,
Había una tienda,
Otra vez me tomabas sobre las gramíneas mojadas
El rocío nos baña,
Nos encanta discutir,
Porque viene el bajón,
Esas emociones batidas
En la excitación que preside a la reconciliación,
El preludio es arañazos
Boca, espaldas, lenguas cruzadas,
Sexo al desnudo,
Duro y acérrimo,
Tártrico y solemne
n un vuelco
No era yo
No éramos,
Éramos espectadores
de dos amantes que no conocíamos,
Otra vez éramos,
Y la gente nos veía:
Ese es el amor,
El amor que ellos hacen,
Y el par de ancianos,
Mirándose entre si:
Inventemos el amor
Mientras en la cueva haya espacio
Y la ciénaga cubra la tormenta,
Inventemos para crear el mundo,
No me mires así,
Yo no invente la vida,
Fue Dios quien invento el sexo
Y dijo ¡Reproduzcan y gocen
antes que la testosterona y senos turgentes
Se acaben en la existencia,
Y se agoten de tanto desafiar al tiempo!
Cristela Moreno.
Cristela Moreno Posted from WordPress for Android
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